19 de octubre de 2016

Historias de Metro


Una mala noche donde apenas se ha podido descansar, un despertador sonando a horas decentes para ir al extrarradio y poder recoger ese papel que tanto esfuerzo llevó sacarse hace ya unos cuantos meses, un paraguas sobre la mano izquierda, la batería del Ipod a punto de acabarse y el móvil en el bolso sin ganas de sacarlo... Hacen que se recapacite y se piense en rememorar aquello que hacía cuando iba a la universidad los primeros años de carrera y no tenía un smartphone o una buena compañía... Observar...

La chica, sentada en el anden, abriendo un yogur de frutos rojos para comérselo en los 3 minutos que le queda al metro después de su análisis de sangre; el chico de amarillo preocupado por su tupé y no para de tocárselo, la chica rubia que ríe alegremente frente a su teléfono, el hombre ejecutivo que llega algo apurado al trabajo, la chica latina que se duerme en el vagón, los dos hombres de seguridad que inspeccionan que todo funcione con normalidad, el matrimonio que discute sobre el lugar donde han aparcado su vehículo, las dos señoras mayores que hablan sobre su vecina Jacinta y los hijos de ésta, el hombre de mono azul que entra a trabajar y procura no derramar el tupper con la comida que lleva dentro de la bolsa, el adolescente que juega a un juego de lucha, la adolescente que se ha puesto al revés la chaqueta y anda dormida leyendo apuntes de economía, el teleférico funcionando al fondo, la señora que va estación por estación cambiando los paneles informativos, el metalero que cose un parche en su chaqueta preocupado por hacerlo recto y que sufre las miradas atónitas de la gente... ¡Sólo está cosiendo señores! Son tantas las historias que se podrían escribir durante un trayecto de casi 90 minutos...

Foto: La Vanguardia.

9 de septiembre de 2016

"Quien mucho se ausenta pronto deja de hacer falta"


La misma frase rondando por las mentes de distintas personas y que la repiten asimismo en voz alta hasta la saciedad para darle credibilidad: "Quién mucho se ausenta pronto deja de hacer falta". 

No importa la profundidad de la marca sino que es verdad dicha afirmación. Sin pensar en si han sido días, semanas, meses o años pero se han ido alejando. Luego están las personas que han dejado una huella más profunda y que si desaparecen aunque sean por días entonces, sí que se les echa en falta. Está bien echar de menos a alguien durante un periodo de tiempo considerable, pero la paciencia de las personas tiene un límite y no es posible que nunca se tenga tiempo ni para mandar un texto corto con las palabras: "Hola, ¿qué tal?" Luego cuando pretenden volver al lugar del crimen, donde aquella noche dejaron un buenas noches, hacen como que no ha pasado el tiempo,,, Ahora la confianza se va a tener que volver a ganar e incluso las ganas ya no son las mismas. 


Foto: marygodiva.wordpress.com

21 de junio de 2016

Quiero que sepas...



No se sabe cuánto se echa de menos a una persona hasta que se deja de hablar con ella. Llevo tanto tiempo sin hablar contigo que no sé ni cómo me siento ya. Hace más de un mes y medio que no te siento, nos hemos enfriado. Me gustaría mandarte mil mensajes con las mismas cinco palabras: "Te echo mucho de menos." Tengo miedo a mandar ese mensaje y que no sea lo mismo lo que recibo por tu parte. Tengo miedo a no encontrarte detrás nunca más. Sé que lo estás pasando mal, yo también. Ojalá pudiera abrazarme a ti tan fuerte que no me suelte nunca más para curarme a la vez que tú. Sigo teniendo la misma fea y mala costumbre de mirar el reloj a la misma hora cada noche para ver si apareces... quiero que aparezcas... y al rato me invade ese sentimiento frío que últimamente me recorre el cuerpo... no aparecerá esta noche. Espero que no me hayas sacado de tu vida, te necesito y no puedo dejarte ir, sería un error que no me perdonaría nunca jamás y que me dejaría una cicatriz grande en el lado izquierdo de mi pecho. 

Quiero que sepas que no me podré cansar nunca de ti y que es imposible que me canse de ti. 


Foto: learningtoexhale.weebly.com


1 de junio de 2016

Reflexiones de una noche de primavera



Todos los días soleados tienen su noche, siempre llega la noche. Pensaríamos que existe un rayo de luz en esa oscuridad y es que la luna siempre brilla allá en la lejanía si sabemos dónde mirar. Hasta el más dulce de los besos a falta de que el tiempo se detenga, que no se detiene, llega a su final. Al más grande y poderoso de los seres, a falta de ser el único, le llega el momento de cerrar los ojos y dormir, sin poder ni control sobre lo que suceda a su alrededor. Y en esta oscuridad terrible de la noche oscura ante la amargura que deja la ausencia de besos y la inseguridad impredecible del sueño, está la belleza, el goce y la tranquilidad de saber que llegará otro beso, otro sueño y otro despertar. Y que serán nuevos y únicos. 

Foto: Taringa.net

16 de mayo de 2016

Hechizo de Amor







La dulzura profunda de tus ojos, 

El picante en la curva de tu cuerpo

Tu cabello, tu voz, la luz que adoro;

Introdúcelo todo en el caldero, 

Combínalo con rosas y con fresas

Y dame de beber de tu veneno

Aunque mi piel se erice y enrojezca.




Autor: J


Imagen: dibujosdeamor.es